Mostrando entradas con la etiqueta ARMAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ARMAS. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de diciembre de 2014

juego del garrote canario




El juego del Palo Canario es un juego considerado un vestigio de las tradiciones ancestrales de los antiguos Aborígenes canarios, los llamados guanches, que fueron consecuencia de la evolución de actividades bélicas. Se practica entre dos jugadores que, sin llegar a hacer contacto con el cuerpo del adversario, realizan un combate con palos. El conjunto de prácticas que podemos agrupar al palo canario, se basa en una esgrima entre dos jugadores con un palo en las manos. La diferencia entre las modalidades de juego existentes viene determinada por el tamaño del palo, distinguiéndose tres modalidades: palo chico, palo mediano y garrote o palo grande.

A día de hoy en Canarias se han mantenido y transmitido tres modalidades de juego de palo canario en varios estilos, Modalidad de juego de palo canario grande (Palo que siempre es más grande que las personas que lo portan y con suficiente grueso para aguantar el peso de una persona cuando lo usa para desplazarse) dándole distinto nombre al palo según la isla, La Lata en Fuerteventura estilo familia D. Simeón y D. Domingo Alberto, en la isla de La Palma estilo D. Epifanio. En la isla de Gran Canaria al palo que se usa en el juego se le llama Garrote, existiendo el estilo de la familia Calderín como el más antiguo estilo conocido en la isla.





Modalidad de juego de palo canario medio, su nombre según la isla vara, palo, (palo que va los más largos hasta la barbilla del jugador y los más pequeños hasta la cintura, siendo los más usados los que van del suelo al corazón del jugador, y su grueso depende del peso para ser manejado según el estilo que lo usa). Al juego de palo canario modalidad medio en Lanzarote se le conoce como palo conejero y su maestro D. Cristin Feo. En Tenerife donde hay mayor cantidad de estilos de palo medio están los estilos de Los Morales, de San Andrés (que dirigen la escuela de juego del palo más antigua de Canarias), su maestro D. Pedro Morales, Los Acostas, zona de la Esperanza su maestro D. Marino Acosta. Los Vergas la familia Diaz en La Esperanza y Taco su maestro fundador, D. Eugenio Diaz. Los Déniz, en La Laguna, fundador . D. Tomas Deniz. En La Palma estilo D. Vicente Vidal, canario que enseñó en la isla de Cuba a D. Tomas Hernández que a su vuelta los enseñó en la isla de La Palma.

En la isla de el Hierro el estilo de juego de palo canario medio es conocido por Quintero Zamora su maestro D. Juan Cabrera. La modalidad de palo corto (su tamaño va los más grandes desde la caída de la mano al suelo, hasta tan pequeño que se podía esconder bien entre las ropas). En Canarias solo quedan testimonios orales de su manejo y existencia, tenemos que viajar a Cuba para encontrar el bastón canario, nombre que le da su actual maestro Manuel Martel emigrante canario de tercera generación que lo aprendió de su padre y abuelo que nacieron en Santiago del Teide, isla de Tenerife. Respecto al otro palo chico canario que pervive en Sudamérica, no podemos afirmar sin equivocarnos que su origen sea canario, más cuando sus actuales jugadores no quieren reconocerles ningún origen sino el venezolano, el garrote venezolano o garrote larence.

Fuente: Wikipedia












Existen un montón de vídeos en youtube sobre este arte y todos muy interesantes. Por cierto, las comparaciones son odiosas pero en mi opinión las similitudes en este caso con el arte que practicamos son más que evidentes... Ahí os lo dejo y que cada uno saque sus propias conclusiones.

Palocanario
Historia
Federación
BudoInternacional




jueves, 8 de marzo de 2012

YABUSAME



Yabusame es un tipo de tiro con arco a caballo de tradición japonesa. En esta especialidad un arquero montado en un caballo lanzado al galope dispara sucesivamente tres flechas especiales con "punta en forma de nabo" a tres blancos de madera.
Los orígenes de este estilo de arquería se remontan a los comienzos del período Kamakura. Minamoto no Yoritomo se preocupó ante la falta de habilidad en arquería por parte de sus samurais, por lo que organizó el yabusame como una forma de práctica.
Actualmente, los mejores sitios para presenciar la práctica de yabusame son en Tsurugaoka Hachiman-gū en Kamakura y en el Santuario Shimogamo en Kioto, asi como la practica en Samukawa y en la playa en Zushi, además de otros sitios.
Durante los días 14–16 de septiembre tiene lugar un festival dedicado al Yabusame en el Santuario Tsurugaoka Hachimangu en Kamakura con procesión de carrozas y exhibición de Yabusame. Hay varias escuelas de Yabusame, pero en el presente las principales son Ogasawara y Takeda.
The Japan Equestrian Archery Association




Cuando sobre el siglo XII Japón era gobernado por samurais, se ofrecía el Yabusame a los dioses. Consistía en una competición en la que el arquero montado en su caballo debía disparar tres flechas con un kabura en la punta (una bola), debiendo acertar en tres blancos. La flecha emitía un silbido agudo que era perceptible por el silencio que guardaban los asistentes a estas competiciones. Al llevar plumas de ganso, la flecha parecía más un ave que un arma.




El uso de arcos japoneses se remonta a épocas prehistóricas (período Jōmon). El estilo de arco largo y asimétrico con la empuñadura por debajo del centro surge en la cultura Yayoi (300 a. C. – 300 d. C.)donde los arcos se convirtieron en un símbolo de autoridad y poder. El legendario Emperador Jimmu, quien fuera el primer emperador de Japón, es siempre representado portando un arco.
Hasta el siglo IV el arco era utilizado exclusivamente por guerreros a pie, luego los soldados de elite comenzaron a luchar montados a caballo empuñando espadas y arcos. Hacia el siglo X los samurai realizaban duelos de arquería montados en sus corceles. Estos cabalgaban uno hacia el otro y trataban de disparar por lo menos tres flechas. No era necesario que estos duelos finalizasen con la muerte de un contendiente, siempre que el honor hubiera sido salvado.
Uno de los incidentes más famosos y recordados de arquería japonesa montada ocurrió durante las guerras Genpei (1180–1185), una lucha épica por poder entre los clanes Taira y Minamoto que tendría un gran impacto en la cultura, sociedad y política japonesa. En la batalla de Yashima, los Taira, despues de haber sido vencidos en la batalla, escaparon hacia Yashima y se embarcaron en sus botes. Fueron perseguidos a caballo por los Minamoto hasta que fueron alcanzados cuando se hacían a la mar. Mientras los Taira esperaban a que los vientos les fueran favorables, subieron un abanico en un mástil para ofrecerlo como blanco para aquel arquero del clan Minamoto que le quisiera disparar, en un gesto de caballerosidad entre enemigos. Uno de los samurai Minamoto, llamado Nasu no Yoichi, aceptó el desafío. Se dirigió al mar con su caballo y atravesó el abanico con una flecha. Nasu ganó mucha fama y su destreza es aún recordada y celebrada en la actualidad.
Durante el período Kamakura (1192–1334), la arquería montada fue utilizada como ejercicio de entrenamiento militar de los samurai. Aquellos arqueros que no demostraban poseer habilidad suficiente podían ser inducidos a realizar seppuku (suicidio ritual).

El arco japonés es un arma de gran tamaño, entre 215 y 245 cm, y aunque esto ya es en si muy inusual (solo el viejo longbow ingles se acerca a estas medidas) lo que realmente lo convierte en un arma única es su asimetría ya que la flecha no se coloca en el centro del arco sino, aproximadamente, en el primer tercio inferior de este.
El gran tamaño ayuda a que la maniobra de tensado requiera menos esfuerzo físico y eso permite al arquero armarlo con más facilidad pero sobretodo aguantar más tiempo con la flecha lista incrementando así el tiempo que puede dedicar a apuntar.
La asimetría venía impuesta por la montura ya que con su tamaño si la flecha se colocase en el centro del arco el extremo inferior de este golpearía en el caballo haciendo imposible el disparo.


Un estilo de arquería a caballo fue el inuoumono (dispararle a perros). Los monjes budistas convencieron a los samurai para que las puntas de las flechas estuvieran cubiertas de tal manera que los perros sólo sufrieran rasguños o moretones pero no muriesen. Este deporte no se practica en la actualidad.
El yabusame fue diseñado como una forma de complacer y entretener a los dioses que cuidan de Japón, de alentar sus bendiciones para asegurar la prosperidad de la tierra, las personas, y la cosecha.
La Kabura es el símbolo del sol, la pluma de ganso la tierra y acertar en la diana es símbolo de armonía entre ambas. Los clanes poderosos realizaban competiciones dentro de sus demarcaciones, realizando estas demostraciones siempre en algún lugar cercano a un templo sintoísta.


Un arquero yabusame galopa a alta velocidad por una pista de 255 m de largo. El arquero controla su cabalgadura mediante las rodillas, ya que sus manos las tiene ocupadas en coger las flechas y disparar el arco. Tensar un arco requiere que el arquero realice un contrapeso hacia atrás con el brazo tensador, es decir, mantenerse firme. Las flechas, sin embargo, son relativamente poco letales, por lo que son inútiles en la lucha cuerpo a cuerpo.
Al aproximarse al blanco, eleva su arco y extrae la flecha pasando cerca de su oreja antes de disparar la flecha con un fuerte grito "In-Yo-In-Yo" (oscuridad y luz). La flecha es roma y de punta redonda de manera que produce un sonido más fuerte al impactar sobre el tablero. Los blancos son unas tablas de madera cuadradas. Además de la dificultad de acertar en el blanco, está la de controlar al caballo únicamente con las piernas durante todo el trayecto.
Un inconveniente de los arqueros a caballo era que los movimientos de un caballo corriente pueden alterar la certeza del disparo. Tras la invención del estribo, los arqueros a caballo podían levantarse sobre los estribos para absorber el movimiento del caballo. Otro método para mejorar la puntería del disparo radicaba en realizar éstos en los espacios de tiempo entre las zancadas del caballo.
Toda la ceremonia tiene un aire de solemnidad y unos protocolos a seguir, por lo que no se trata de una competición deportiva sin más, sino más bien de un ritual. A los ganadores se les da una tela blanca, que se colocan al hombro, simbolizando el favor de los dioses. Los clanes poderosos ejercían protectorados en diferentes áreas o gobernaciones feudales, en ellas realizaban competiciones de sus artes marciales, según un antiguo escrito, presentando sus técnicas en honor a los Dioses en un gran Templo Sintoísta.



El ya (flecha) era de bambú y su fabricación culminaba con la colocación de tres plumas de águila o halcón en su cola (en ocasiones se empleaban plumas de cisne o de ganso). Dichas plumas, como ocurre en otras culturas, servían para dar estabilidad al "ya" durante el vuelo y para ello le impriman un giro que podía ser tanto de derecha a izquierda como de izquierda a derecho. Cada "ya" tiene un género (masculinas "ya" se llaman "haya"; femeninas "ya" son "otoya"); creado de las plumas de los lados alternos del ave, "hayaya" giran conforme a las manecillas del reloj y las "otoya" del lado contrario. La "haya" es la primera en ser tirada.
A los arqueros experimentados se les permite utilizar flechas provistas de una punta en forma de horquilla en V. Al golpear el tablero, la misma se deshace en un material granuloso y cae al suelo. El alcanzar los tres blancos se considera un logro admirable. Los blancos de yabusame y su ubicación son diseñados para reproducir de manera ritual el blanco óptimo para un golpe letal en un contrincante que esté vestido con una armadura tradicional samurai completa (O-Yoroi) que solo deja expuesto el espacio por debajo de la visera del casco.
A causa de su estilo solemne y aspectos religiosos el yabusame se caracteriza por ser más un ritual que un deporte, y a menudo es practicado en ocasión de ceremonias especiales o eventos oficiales, tales como agasajos a dignatarios extranjeros y jefes de estado.

Además de ser un arte marcial muy exclusivo, tampoco es facil y el gobierno japones no acepta que se enseñe a cualquier extranjero y menos por dinero, asi que debes encontrar un maestro que acepte a enseñar a cambio del placer de dar con un buen alumno...
...pues resulta que existe un documental que cuenta la historia de Tim Ferris que recibe clases durante cinco días de entrenamiento intensivo en las montañas de Nikko.




"...una piel de dicho animal y marcada para indicar los puntos vitales que debían
alcanzarse, y el tercero consistía en una tabla redonda, rellena y luego cubierta
con una piel fuerte. Hay indicaciones de que estos objetivos eran colgados a
menudo en palos y puestos en movimiento a fin de desarrollar la habilidad de
alcanzar objetivos cuyo movimiento convertía en más elusivos y difíciles de
perforar desde lejos.
El entrenamiento a caballo, naturalmente, era más aristocrático, en naturaleza
y en tradición, que el entrenamiento a pie. Exigía una gran coordinación
para controlar el caballo al galope, lanzando simultáneamente una flecha tras
otra contra una serie de objetivos distintos que podían ser fijos o móviles.
Entre las formas populares de tiro con arco figuranban: tiro contra tres
objetivos (yabusame), tiro contra un sombrero de bambú (kasagake), tiro al
perro (inuoumono), caza del perro (inuoi), caza del pájaro (oitorigari) y la
magnífica caza del ciervo, del oso, etcétera (makigari).
El tiro contra tres objetivos (yabusame) suponía lanzar el caballo al galope
tendido en una dirección preestablecida, disparando al mismo tiempo flechas
contra tres objetivos, constituidos por una tabla cuadrada de 8 cm de espesor
puesta sobre un palo a lo largo del recorrido del caballo. El tiro contra un
sombrero de bambú (kasagate) se efectuaba dentro de los límites de un
recorrido conocido como el camino de la flecha (yado), adecuadamente
vallado y con un estante al final del cual se colgaban sombreros de bambú. Al
jinete se le exigía lanzar su corcel al galope tendido y comenzar a disparar
contra estos sombreros, primero a distancia (tokosagake) y luego de cerca
(kokasagake). El tiro al perro (inuomono) consistía en soltar un cierto número
de perros en una plaza cerrada para después perseguirlos, disparándoles al
mismo tiempo, montando a caballo. Este particular sistema de entrenamiento
evolucionó hacia una lucha ritualizada en la que 36 arqueros montados eran
divididos en tres grupos de 12 jinetes cada uno...."

viernes, 28 de octubre de 2011

actidud...


..esto va dedicado para todos los que se apunten al curso de Iaido que vamos a realizar en Diciembre en nuestro dojo...para que aprendaís cual es la actitud...me encanta el final...je.

jueves, 28 de abril de 2011

NAGINATA



La naginata es un arma usada por los samuráis del Japón feudal, compuesta por una hoja al final de un asta larga. Se asemeja a una alabarda europea, pero solamente con una hoja curva y de gumía colocada en su extremidad. Históricamente el uso de la naginata se relaciona con los Sohei, los monjes guerreros y los Yamabushi, los monjes de la montaña. Posteriormente su uso se extendió a otros clanes samuráis.
La técnica de combatir con la naginata se llama naginatajutsu y, está presente en muchos estilos de Koryu Budo (o Kobudo). Con el tiempo, la forma japonesa de guerrear fue modificándose. La Yari (lanza), más fácil de utilizar y de mayor alcance, tomó el lugar de las naginatas, que pasaron a utilizarse raramente en el campo de batalla. En este mismo periodo, el naginatajutsu pasó a ser practicado por las damas de familia samuráis, como forma de defensa, en el turbulento periodo de guerras.

Del siglo X en adelante, puede decirse que Japón nunca ha estado en paz, pero en 1467, el país entero cayó en un caos, en lo que fue conocido como Sengoku Jidai (Período de Guerras entre Estados - 1467 a 1568). Éste fue un período en el que todas las clases sociales fueron arrastradas a la guerra, y a veces los dominios feudales quedaron casi despojados de hombres saludables que, o fueron muertos en batalla, o contratados hacia fuera como nobushi (mercenarios), o reclutados en los ejércitos.
Un resultado de esta guerra desenfrenada fue que las mujeres quedaron a menudo como la última defensa de pueblos y castillos. Es probablemente en este momento que se genera la imagen de mujeres guerreras con naginata (Onna Musha) ataviadas, incluso, con armadura. Las historias de mujeres guerreras que defienden sus casas y sus familias se volvieron un medio con este fin. Con el advenimiento del Período Edo (1603 – 1867) se origina una paz forzada, bajo las autoritarias reglas del Shogun Tokugawa. Toda la clase samurai quedó limitada bajo un intrincado código de conducta, el Bushido, éstas leyes se extendieron luego a todos los niveles de la sociedad.




La clase guerrera fue llevada a un nuevo papel de burócratas gobernantes y agentes de policía, dando fuerza a una paz totalitaria. El rígido código de sacrificio, honor y lealtad se convirtió en un ideal por todos a emular. Las mujeres entrenaron con la naginata, más para consustanciarse con las virtudes idealizadas por ser esposas de samurai, que con el propósito del combate.
Cuando la mujer de un bushi se casaba, una de las posesiones que llevaba a la casa de su marido era la naginata. Como el daisho (las espadas larga y corta) que su marido ostentaba, la naginata fue considerada un emblema de su papel en la sociedad.
En este Período, se crearon muchas escuelas (Ryuha) especializadas en su uso y varias de éstas fueron asociadas cada vez más con las mujeres. Sus prácticas se realizaban con réplicas de madera y fueron englobadas dentro de las muchas tradiciones marciales.
En la mayor parte de estos estilos la naginata se practica apenas en forma de katas, utilizándose sustitutos de madera para las naginatas y las espadas.
En otros casos, te utiliza el bogu y naginatas de bambú especialmente adaptadas para complementar el entrenamiento de katas con combates, sin el riesgo de lastimarse seriamente durante la práctica. Este es el caso, por ejemplo, del Suio Ryu y del Tendo Ryu.





Hoy día, aún existen diversos estilos de Kobudō, que enseñan el naginatajutsu, manteniendo esta arte viva e intocada desde su creación.
Existe también el Atarashii Naginata (lit. “nueva naginata”), una modalidad marcial moderna ( Gendai Budō ), de cuño deportivo, que se creó con base en el Naginatajutsu, de forma análoga al desarrollo del Kendō (modalidad moderna) a partir del Kenjutsu (forma samurái de combatir con la espada).
Las normas y reglamentos del Atarashi Naginata son dictados por la Federación Internacional de Naginata – INF.
Los practicantes se visten con protectores durante los entrenamientos de contacto y en los campeonatos.
El Bogu, como se llama esta indumentaria de protección, comprende protector de cabeza y garganta (Men), de puños (Kote), del tronco (Do) y de las canillas / tibia (Suneate) que no se usa en el Kendo.
Hay diversos estilos de Koryu Budo, que llegaron a nuestros días, con la naginata como parte de su entrenamiento. Entre los principales se pueden destacar Tenshin Shoden Katori Shinto Ryu, Suio Ryu, Tendo Ryu, Toda Ha Buko Ryu y Kashima Shinto Ryu.
En la mayor parte de estos estilos la naginata se practica apenas en forma de katas, utilizándose sustitutos de madera para las naginatas y las espadas.
En otros casos, te utiliza el bogu y naginatas de bambú especialmente adaptadas para complementar el entrenamiento de katas con combates, sin el riesgo de lastimarse seriamente durante la práctica. Este es el caso, por ejemplo, del Suio Ryu y del Tendo Ryu.
En Sudamérica el naginatajutsu se encuentra difundido en Brasil, Argentina y Perú . Entre otros, se practica el estilo Suyo Ryu, tanto en la forma de katas, como en el combate con la armadura de protección.


Para saber +
...un poco +
...Fotos











Nota: el Kaji que aparece antes de este video pertenece a la escuela Tenshin Katori Shinto Ryu... 
...el cuarto y quinto Kanji  juntos significan Naguinata (el quinto: "sable o katana") 
... aparecen  al principio del post...

sábado, 9 de abril de 2011

Tenshin Shōden Katori Shintō-ryū




La Escuela Tenshin Shoden Katori Shinto Ryu está considerada por el Gobierno Japonés como la más distinguida de todas las tradiciones marciales japonesas. Desde el año 1960, la Escuela posee la distinción de Tesoro Cultural Intangible de Japón (Mukei Bunkazai). Este Ryu (tradición) es el origen de muchas de las actuales escuelas tradicionales de bujutsu.

La Escuela incluye en su currículum marcial diferentes técnicas: Iai-jutsu, Iai-do, Kenjutsu, Bojutsu, Naginata-jutsu, Sojutsu, Ju-jutsu, Shuriken-jutsu, Ninjutsu, Senjutsu y Chikujo-jutsu entre otras.
Hoy en día, la Escuela mantiene el tradicional protocolo de admisión, en el cuál un candidato a estudiar en la misma ha de llevar a cabo el Keppan (juramento de ingreso), firmando con su propia sangre un documento en el que acepta las normas establecidas por el fundador de la Escuela, el Maestro Iizasa Choisai Ienao, hace más de 600 años.

El actual 20º Soke de esta escuela es Iizasa Yasusada, descendiente directo del fundador.

El Shihan Otake Risuke, es el encargado de transmitir la tradición técnica de esta escuela.


Su currículum de enseñanza es bastante amplio e incluye muchos sistemas diferentes tanto de estrategia como de aplicación directa en el combate con armas:

Kenjutsu (odachi, kodachi, ryoto):
Técnicas de sable: katana, wakisashi,
Iaijutsu (odachi):
Técnicas de desenvaine y corte con rapidez.
Bojutsu (rokushaku bo):
Técnicas con palo largo.
Naginatajutsu (onaginata):
Técnicas con alabarda.
Sojutsu (su yari):
Técnicas con lanza.
Jujutsu:
Técnicas de combate sin armas. Yoroi Kumiuchi.
Shurikenjutsu:
Técnicas de lanzamiento de objetos punzantes.
Ninjutsu:
Espionaje.
Chikujojutsu:
Técnicas de construcción de fortalezas.
Gunbaiho:
Tácticas y estrategias.
In-yo kigaku:
Aspectos filosóficos y místicos.

Un poco de historia…

Entre los famosos maestros de kenjutsu, Iizasa Choisai Ienao se destaca como el “padre” de los espadachines. Ienao (1387-1488) vivió en medio de la era Muromachi, fundó la escuela de sable Tenshin Shoden Katori Shinto-ryu, que se considera una de las primeras escuelas de kenjutsu desarrollado en Kanto (este de Japón).
Tenshin significa “directo desde el cielo,” Shoden es “el verdadero (adecuado) método de enseñanza” de la Katori Shinto Ryu (sistema). Katori es un santuario sintoísta. La leyenda dice que Ienao, al regresar a su propia tierra después de cumplir en el shogunato Ashikaga, estaba cansado de participar en tantas batallas. Después de un ritual de austeridad, recibió orientación divina de la deidad de Katori Jingu, que es un santuario sintoísta religioso conocido desde la antigüedad como un sitio de peregrinación para los guerreros del este de Japón (musha bando).
El sistema existe hasta el día de hoy, y la familia Iizasa continúa la tradición. El 20º Soke hererdero es Iizasa Yoshizada, pero la formación es realizada por Otake Risuke.
Iizasa se caracteriza por decir “heiho wa heiho nari”. Se trata de un juego de palabras. La primera heiho también se puede leer hyoho; que significa métodos de los militares. El segundo heiho está escrito con caracteres que significan métodos pacíficos. Así, Iizasa estaba diciendo que el guerrero debe ser un artista de la paz. Esto se refiere a una antigua creencia entre muchos maestros de artes marciales, o bugeisha, que el más alto nivel de especialización está en ser capaz de ganar sin luchar (arawazu ni katsu).
Debido a la fama Iizasa Choisai Ienao, y el hecho de que su escuela estuviese cerca del santuario Katori, muchos espadachines viajaron a su dojo no para estudiar, sino para poner a prueba sus habilidades con de él.
Ienao renegaba de tales duelos, por lo que ideó un método para evitar las intenciones de estos espadachines, que con espadas de madera sólida todavía podrían ser mortales. Invitaba a los posibles desafiantes a esperar junto a él en su jardín después de saludar al guerrero y sentarse encima de una cama de kumazasa, una especie de hierba de bajo crecimiento y hojas estrechas. Lo extraño era que Ienao podía sentarse en el kumazasa, que podría crecer hasta unos cinco pulgadas o más, sin que se doblara ni aplanase. Era como si flotara en la parte superior de los pastos.
Luego Ienao le decía al guerrero sorprendido, “Venga usted y siéntese también en el césped. Si no rompe o aplasta la kumazasa, y si se siente bien, entonces de acuerdo a su solicitud, vamos a tener un encuentro”.
Por supuesto que ninguno de los desafiantes lo lograba, de modo que Ienao ganaba sin tener que recurrir a la lucha.
En el artículo de la revista Nihon Kendo (de 1993 4, # 207, página 31-32), el escritor Minekawa Nobuhiko compara Choisai Ienao la filosofía de las artes marciales con otros refranes:

A los guerreros como Ienao, el nivel más alto de las artes guerreras era poder “percibir lo que es en silencio, al ver lo que no tiene forma." “Mediante la capacitación en el arte guerrero, uno abriría el “shingan”, o el “ojo espiritual”. El autor también considera que Ienao combinaba rituales esotéricos budistas Shingon y conceptos en sus artes marciales, incluyendo el uso de mudras , la forma de los dedos en diversas posturas para generar poderes místicos.
¿Cómo alcanzar esos conocimientos? Otake Risuke ha mencionado algunos métodos de la Katori Shinto-ryu en libros y entrevistas.
Otake sensei también dijo en un foro celebrado en Hawai que hay diferentes caminos hasta una colina, y que todas llegan a la misma cumbre. Del mismo modo, puede haber diferentes estilos de artes marciales, pero una buena guía llevará a los mismos objetivos.– Sin embargo, dijo que también hay “caminos oscuros”, los caminos equivocados que llevan cuesta abajo en vez de arriba, y que conducen erróneamente. Estos caminos se deben evitar. Usted debe elegir el camino que le lleva hacia arriba. Además de las artes marciales, también se puede estudiar otras disciplinas artísticas libres, como la ceremonia del té, el arreglo floral...
“La única diferencia”, bromeó, “Es el peligro. Budo esta lleno de peligros. Si cometes un error, te golpean en la cabeza con un Bokuto o algo por el estilo. En el té, lo peor que le puede ocurrir es  que se derrame una cuchara de agua caliente en sus piernas! “




Hace ya casi un año uno de nuestros compañeros (y amigo) del gim fue el protagonista de la revista on-line de WURTH. Concretamente en Mayo del 2010...reproduzco la entrevista antes de dejaros unos vídeos sobre este gran arte y uno de los más antiguos de Japón.




“TU MAYOR ENEMIGO ERES TÚ MISMO”
Juanjo Santamaría, responsable de Autoservicio Würth y experto en lucha con sable japonés

Cuando termina su jornada, cambia tornillos y herramientas por katanas. Juanjo Santamaría, responsable del Autoservicio Würth en Agoncillo, es experto en un arte marcial ancestral de Japón, el Katori Shinto Ryu.

Ll. Falcón. Para un lego en la materia, ¿cómo definir el Katori Shinto Ryu?
J. Santamaría. Es una escuela de sable japonés, donde se enseña el manejo de las armas tradicionales. Tiene la particularidad de su antigüedad, la pureza con que se conserva y la variedad de armas que se manejan.

LL.F ¿Contra qué o contra quién lucha mentalmente con la espada?
J.S. Antiguamente se visualizaban enemigos reales; hoy en día no hay mayor enemigo que uno mismo, nuestra mente, así que mientras practicamos nos visualizamos a nosotros con todas nuestras imperfecciones, como el ego, la envidia, la ignorancia....

LL.F ¿Solo un deporte... o algo más?
J.S. Es un arte marcial. Para entenderlo plenamente hay que profundizar en su filosofía, pero no implica un estilo de vida, admite gente muy diversa.

LL.F ¿Qué aporta a su vida personal?
J.S. Físicamente, obliga a estar en forma. Mentalmente, consigues una serenidad y un control de las emociones muy necesarios. Forma personas más íntegras, con principios más estables.

LL.F ¿Y a su vida profesional?
J.S. Mi vida profesional es una parcela más de la personal, así que intento llevar a mis vendedores y clientes esa misma serenidad y tranquilidad que practico con mi familia y amigos.



MÁXIMA CONCENTRACIÓN. Muchos ejercicios se practican en forma de ‘katas’ que recrean luchas en solitario contra un enemigo imaginario, con todo un ritual de movimientos.

Por Lluís Falcón - Fotos Alfredo Iglesias

Técnicas y Katas...
Para saber un poco +








lunes, 28 de marzo de 2011

El Aikido y las armas

El debate acerca de la inclusión o no del entrenamiento en armas dentro de la práctica de Aikido es bastante largo y con frecuencia hemos ofrecido en Aikido Journal un espacio a quienes apoyan o no su existencia. He observado y también participado de estas discusiones y en este momento deseo proponer algunos puntos de los cuales no recuerdo su mención con anterioridad.

Como primer punto, pienso que un buen comienzo sería revisar lo que Morihei Ueshiba mencionó respecto a las armas. Sin necesidad de caer en una gran argumentación histórica al respecto, voy a resaltar algunos puntos. Como lo hemos documentado de forma exhaustiva en los últimos diez años, la mayor influencia técnica en el Aikido es el Daito-ryu aikijujutsu. El maestro de Ueshiba, Sokaku Takeda, era un gran esgrimista y un experto en el manejo de armas que pasó muchos de sus años de formación estudiando una gran variedad de armas. Takeda tomó al Jujutsu como fundamento esencial en la instrucción de sus técnicas, especialmente en los años en los cuales el portar espadas estaba prohibido por la ley. El bujutsu de Takeda era incluyente por naturaleza y de ninguna manera se puede considerar limitado exclusivamente a técnicas de Jujutsu. Las técnicas del Daito Ruy esta concebida sobre los principios de la espada.

Otro hecho: de 1942 al menos hasta el final de los 50´s, Morihei Ueshiba pasó una gran cantidad de tiempo en su dojo campestre de Iwama experimentando con el Aiki ken y Aikijo. Uno de sus principales estudiantes de ese entonces, Morihiro Saito fue un testigo de primera mano en este proceso y el cuerpo que alberga el conocimiento que surgió del esfuerzo de esa parte de la vida puede ser visto hoy en día en el Aikido de Saito Sensei . Una de las críticas en contra de esta afirmación afirma algo así como “O-Sensei simplemente experimentaba con las armas y en realidad nunca desarrolló este aspecto del entrenamiento como un disciplina completa como su taijitsu o las técnicas sin armas”. El problema de este punto de vista es que el periodo referido es de cerca de 20 años. Esto, sería suficiente para un artista marcial calificado como Ueshiba para integrar este conocimiento en su entrenamiento. Recuerde, también, pie en 1937 el fundador tomó acciones para incursionar en las artes clásicas basadas en armas como el Kashima Shinto-ryu, en su dojo del Kobukan. Incluso, se encuentra su promesa de sangre en los archivos de esta escuela.

Posteriormente, resaltaré que muchos de los términos técnicos del Aikido se derivan del kenjutsu. Palabras como tegatana, shomenuchi, yokomenuchi, y shihonage claramente refleja un conocimiento de la esgrima. Así mismo, una gran cantidad de las técnicas que caracterizan el Aikido, como iriminage, se basan en movimientos de entradas claras con la espada. De hecho, el concepto de irimi o entrar proviene del manejo del sable. Para ser claro, el estudio y práctica de armas fue una pasión de muchos años del fundador. Aquellos que sugieren lo contrario son ignorantes de la historia del Aikido o tienen algún otro interés para sus afirmaciones.

De todas formas, es un hecho histórico que el fundador del Aikido prohibió la práctica del ken y el jo en el Aikikai Hombu Dojo a excepción de las clases de Saito Sensei. Más que un factor revelador, podría preguntarme ¿debería ser sorprendente que el Hombu Dojo de hoy ha afirmado públicamente – me refiero a las afirmaciones publicadas del Dojo-cho Moriteru Ueshiba y el 8º dan Masatake Fujita - en las cuales se dice que el entrenamiento en armas no es parte del aikido?.

La respuesta a la pregunta sobre si el aikido incluye o no el entrenamiento de armas depende de la definición de la autoridad a quien usted consulte. No existe un acuerdo universalmente aceptado sobre lo que el aikido es técnica o filosóficamente. Sin embargo, el practicante promedio mira a su instructor inmediato como la autoridad final con respecto al arte. Incluso, una organización no puede imponer su punto de vista en el contenido y nivel del entrenamiento de un dojo a no ser que se adopte un rígido esquema de regulaciones. Dicha aproximación inhibe de manera seria el crecimiento e influencia del grupo tal como se ha demostrado ya muchas veces.

A manera de ilustración, dentro de la organización del Aikikai Hombu – cuya posición oficial, como lo hemos visto, excluye el entrenamiento de armas – profesores de renombre como Shoji Nishio, Nobuyoshi Tamura, Kazuo Chiba, y Mitsunari Kanai en tre muchos otros, incorporan iaido en su curriculo. Ninguna acción se ha tomado para prevenirles hacer esto. Desde mi posición, el debate se concentra en un elemento semántico. No habrá una respuesta satisfactoria a la pregunta que relaciona aikido y armas que convenza a todo el mundo.

Todas las argumentaciones en el mundo acerca de las virtudes y vicios en este tipo de entrenamiento, no cambiaran este factor. Aquellos en quienes sus profesores promueven el entrenamiento, o quienes de manera independiente llegan a concluir que las armas son un complemento importante al entrenamiento en taijutsu procederán de acuerdo a sus convicciones. Aquellos quienes han sido persuadidos sobre el peligro y lo inadecuado frente al progreso en el taijutsu, rechazaran las armas y heredaran un grupo de prejuicios que les servirán para justificar sus posiciones.

¿Es este la última palabra acerca de esto?, lo dudo, pero espero haber contribuido con unas nuevas perspectivas con respecto al debate.

por Stanley Pranin
Aikido Journal #108 (1996)
Traducido por César Martínez

sábado, 26 de marzo de 2011

BU





En Asia, desde tiempos remotos la lanza ha sido el símbolo del guerrero. Usada en la caligrafía en su forma ideográfica, la lanza es la base de muchos kanji. Esta es la raíz de bu, el prefijo usado en un gran número de palabras relacionadas con las cosas de naturaleza marcial. Así tenemos bugei (las habilidades marciales o artes marciales), el bushi (la clase feudal educada de guerreros), y buke (una familia ancestral de guerreros).
Parecería lógico que el símbolo de la lanza por sí mismo fuera suficiente para connotar militar, pero en el kanji para expresar bu, el ideograma para lanza está acompañado por otros trazos que significan "suprimir una revuelta." Así el símbolo para militar se refiere a "sofocar una revuelta con el uso de la lanza."
Sofocar las revueltas ha sido la tarea de la milicia en casi todas las civilizaciones. Y en Japón más que en ningún otro lugar esta fue la principal tarea de la casta guerrera. En la mejor de las veces, las fuerzas militares restablecieron la paz y promovieron la cultura. En las peores, impusieron una opresión cruel y aplastaron el espíritu del pueblo. Así los bushi, la clase armada en el viejo Japón, fueron tanto héroes para el pueblo, como una herramienta de los tiranos.
La lanza usada en las artes marciales japonesas, el yari, no es un arma para ser lanzada. Fue empuñada en los campos de batalla como una vara. La hoja del yari esta aguzada para poder ser clavada en el cuerpo del enemigo, pero además la hoja típica es larga y afilada por ambos extremos, así el yari pude ser usado también para cortar a la derecha como a la izquierda. De aquí la tendencia de que el ideograma del yari, como un arma que corta en direcciones opuestas, sea la base de tantas palabras relacionadas con lo marcial, pues como el guerrero de hoy en día, el bushi en la sociedad feudal japonesa podía cortar en ambos sentidos; para bien o para mal.


martes, 15 de febrero de 2011

La espada japonesa



Historia
Un Samurai era fácilmente reconocible en las calles por portar visiblemente dos espadas, una larga, la Katana (de 60 a 90 cm), usada en las luchas en locales amplios, y una menor, llamada Wakisashi (de 30 a 60 cm), para espacios cerrados (castillos, bosques). Daisho es el nombre dado a este conjunto, y representaba el status máximo de los Samuráis, simbolizando, por ser prerrogativa exclusiva de la clase, el orgullo del guerrero.
Había una tercer arma, el Tanto, una especie de puñal fino y con un sólo filo que se llevaba escondido y era usado sólo en caso de emergencia.
La historia de la Katana está ligada a la historia del Japón y al desarrollo de las técnicas de lucha. Su denominación cambia con el período histórico al que pertenecen:
1.Jokoto,desde el año 795
2. Koto (espadas antiguas) 795-1596
3. Shinto (espadas nuevas) 1596-1624
4. Gendaito (espadas contemporáneas) 1876-1953


1. Jokoto
Durante el período Jokoto (800 d.C.), las espadas usadas eran rectas, con filo simple (Chokuto) o doble (Ken) y pobremente templadas. No había un diseño patrón y eran atadas a la cintura por medio de cuerdas. Evidencias históricas sugieren que eran hechas por artesanos chinos y coreanos que trabajaban en Japón.


2. Koto
A partir del período Heian (794-1185), aparece el término Nipponto o Nihonto, que significa “espada japonesa” (Nippon=Japón, to=espada). Un cambio en el estilo de la lucha creó la necesidad de alterar el diseño. El eje de la guerra pasó a ser la caballería y las espadas, en consonancia, se tornaron largas y curvas, con una base más larga y fuerte y una punta muy fina. Las espadas de esta época son llamadas Tachi.

En este período, las inscripciones en las espadas solían tener motivos budistas, demostrando el fuerte lazo con la religión y la filosofía.
Por esta época fue creado característico método de forjar logrando una superficie extremadamente dura y un núcleo más blando.
El período Kamakura (1185-1333), con Japón bajo el dominio de la clase guerrera, fue considerado la época de oro de la espada japonesa. Muchas espadas consideradas tesoro nacional fueron producidas en este período.
La Katana (la clásica arma de los Samuráis) surgió en el período Muromachi (1333-1568). Con los feudos en guerra, los ejércitos crecían y los soldados a caballo se tornaban más raros y la fuerza principal venía de los soldados que combatían a pie. Variando su largo entre 60 y 90 cm y con una hoja de ancho uniforme, las katanas eran más fáciles de cargar y se las podía desenvainar más rápido.

3. Shinto
Período Edo
. Comienza el gobierno de Tokugawa y, a pesar de que las armas de fuego ya forman parte del armamento de los ejércitos, las espadas siguen siendo producidas, y con un refinamiento y calidad superiores, con materia prima más accesible, gracias a la experiencia de los artesanos armeros que ahora viajaban con los ejércitos. Las espadas de este período son conocidas como espadas nuevas.

Esta fase fue corta pues, con la unificación interna del Japón, fue instituida una ley prohibiendo llevar espadas por parte de los Samuráis. Se sumó a esto la inflación y la caída en la calidad del acero producido, lo que hizo caer también la calidad de las espadas.

4. Gendaito
Las espadas hechas a partir de la era Meiji son llamadas espadas modernas o Gendaito. Se las fabricó, en su mayor parte, para los oficiales japoneses y para su uso en el ceremonial público.
A pesar de poseer la misma forma que una espada tradicional, no mantienen ciertas características que hacen de las espadas anteriores al período Meiji piezas artesanales inigualables y, además, las Gendaito se fabrican con acero industrial, no con el acero obtenido del modo tradicional.


Características Técnicas de una Espada Japonesa

A diferencia de Occidente, el alto grado de perfeccionamiento que alcanzaron las espadas durante el período feudal japonés provocó que la espada se convirtiera no en una mera arma, sino en toda una ciencia. Las espadas europeas o españolas apenas distinguían entre hoja, guarda y empuñadura, pero los espaderos japoneses desarrollaron un complejo proceso de fabricación que implicaba dar la misma importancia  a cada uno de los puntos de que se componía la hoja.
La espada tradicional japonesa, tanto en la hoja como en su funda, responde a un completo vocabulario que pretende sintetizar todos y cada uno de los elementos de la misma. Esto sirve para un doble fin: ajustar la fabricación de la espada a una serie de técnicas artesanas que respeten esta antigua nomenclatura y proporcionar las claves para una identificación y autenticación de la espada.

LA HOJA DE LA ESPADA (NAKAGO)


Por todo ello, toda espada que se precie de ser de calidad exige el cumplimiento de una serie de trámites que requieren una descripción detallada de todos los rasgos y características de la hoja y su soporte. Se trata de un detallado examen denominado kantei y cuya ejecución se  realiza conforme unas pautas recogidas en obras como “To-Ken Kantei Dokuhon” del  maestro Nagayama Kokan. El proceso de kantei comprende una completa evaluación de la espada siguiendo una secuencia precisa sobre cada una de las partes de la misma:

“…Examina cada parte cuidadosamente en el siguiente orden: forma general  de la espada (sugata), longitud (ha watari), curvatura (sori), el estrechamiento de la hoja desde la punta hasta la base (funbari), el estilo de la punta (kissaki), el tipo de contrafilo (mune), el grosor de la hoja (kasane), el modelado de la hoja (niku dori) y los tallados (horimono). Estos elementos normalmente reflejan los efectos del paso del tiempo sobre la espada”.




“……..Conforme los examinadores ganan experiencia, tienden a mostrar mayor interés en la superficie afilada (jigane), en el resto de la superficie  de la hoja (jihada) y en el dibujo de la línea de templado (hamon), sin finalizar hasta observar la forma de nuevo. Si no se aprecia esto, no se puede esperar un profundo examen de la espada”.



“Para apreciar las superficies de la espada, tome la hoja frente a usted y sosténgala en posición horizontal por debajo de sus ojos. Observando la superficie afilada (jigane) y la no afilada (jihada) con una luz directa que proyecte el brillo sobre éstas, debería ser capaz de examinar ambas más fácilmente si sujeta la hoja con cualquier paño de seda (fukusa) o papel japonés de textura suave. Para examinar la línea de templado, acerque la hoja hacia la luz. Los principiantes suelen confundir el brillo propio del esmaltado final de la hoja (hadori) con dicha línea de templado. No resulta complicado visualizar la forma de la línea, sus marcas a lo largo de la hoja o las propiedades metálicas y cristalinas (los denominados katahari, que se agrupan entre nie, nioi, utsuri) cuando se refleja la luz en la posición citada”.


“No se puede examinar una hoja en puedas condiciones sin una iluminación apropiada. La mejor para observar el hamon es la procedente de una bombilla, ya que la luz fluorescente no resulta la más indicada para esta operación”.
“Cada hamon contiene una fascinante y gran variedad de señales, muestra fehacientemente los rasgos propios de su escuela, exhibiendo respectivamente las técnicas de su forjador y sus características propias. Durante esta fase advierta con cuidado la presencia del yakidashi (parte inicial del hamon que se encuentra con el final de la parte afilada de la hoja o ha machi) y de zonas desgastadas en el contrafilo (mune yaki).”
“Se dice que la forja de la zona templada de la punta de la hoja (boshi) es la parte más complicada en toda técnica, puesto que se asocia con el rostro de un ser humano. Se suele afirmar que es un reflejo del herrero que fabrica la espada,  por lo que resulta adecuado sumarla al juicio general de la espada…….”



“……..La espiga de la hoja (nakago) es un punto también importante. La forma de su punta (nakago jiri), las marcas en forma de lima sobre su superficie (yasurime), el agujero de la espiga (mekugi ana) así como las tonalidades del óxido deben ser inspeccionadas minuciosamente si presentan alguna muesca o señal. Nunca pula o abrillante la espiga puesto que la misma nos puede proporcionar pistas para determinar la antigüedad de la espada”.




LA VAINA Y LA EMPUÑADURA (SAYA TO TSUKA)
La hoja constituye la parte más importante y respetada de la espada, lo que no quita que el resto no lo sea.  Sin embargo, el soporte o funda de la misma también tiene importantes repercusiones: no sólo protege la espada, sino que también identifica a su portador y determina su posición social o relevancia militar.  Es preciso por tanto hacer hincapié en algunos de sus elementos fundamentales:
En primer lugar, nos encontramos con la vaina de la espada (saya), que comienza en la punta (kojiri) termina con una boca donde se introduce la hoja (koiguchi). Para asegurar la vaina y permitir la colocación de la espada en el fajín del guerrero (obi) se utiliza un cordel de seda o algodón (sageo) que anudado de forma concreta (existen variaciones en función de la categoría o clan del bushi) cumple con dicha función. Al conjunto anudado y preparado para ser sujetado por el usuario se le denomina kurikata.



El nexo entre las diferentes partes del soporte de la hoja se encuentra la guarda (tsuba) que impide que el usuario pueda cortarse con la hoja al empuñar la espada. Para permitir un ajuste perfecto de la espada en la vaina y evitar que se salga de la misma se coloca una arandela o espaciador (seppa) actúa a modo de cierre.




Finalmente, el soporte de la espada consta de una empuñadura (tsuka) que separa la hoja de la espiga y que se recubre (same) hasta la culata o extremo (kashira) y proteger así la mano. La empuñadura tiene además un cuello (fuchi), así como un remache especial (mekugi) que permite la unión del agujero de la hoja (mekugi ana) con la empuñadura. Los restantes elementos forman parte de un conjunto de estricta función decorativa, entre los que figuran los ornamentos propios del clan, del espadero o del portador (menuki) y el trenzado característico de hilo o cuero a lo largo de la empuñadura (ito). Con el paso del tiempo, las espadas más modernas incluyeron nuevos elementos que no forman parte de la espada tradicional, como la colocación de una argolla en la culata (sarute) o en la boca de la vaina (obi-tori).











Partes del sable:

  • OMOTE Para Tachi. Es el lado que mira hacia fuera desde la cadera, cuando está en la saya en su montura usual. Este lado esta marcado por la persona que ha fabricado el sable.
  • URA Para Tachi. Lado que mira a la cadera.
  • SASHI OMOTE (Katana): lado que mira hacia fuera.
  • SASHI URA (Katana): lado que mira hacia la cadera.
  • TACHI-MEI: El lado marcado.
  • KATANA-MEI: El lado marcado.

Empuñadura:

  • NAKAGO: Empuñadura de la hoja.
  • NAKAGO KIRI: Final de la empuñadura.
  • MEI: Forma en la empuñadura.
  • YASURI MEI: Señas de identidad en la empuñadura.
  • HITOE: Dorso de la empuñadura.
  • MEKUGI ANA: Orificio en la empuñadura.

Punta:

  • YOKOTE: Línea entre el plano del filo y de la punta.
  • MITSUKADO: Punto donde el shinogi, yokore y ko shinogi se encuentran.
  • KO SHINOGI: Línea del shinogi a través del área de la punta.
  • KISSAKI: Área de la punta, del yokote al final.
                        TAMAÑOS DE KISSAKI
                                   - Ko kissaki: pequeño,
                                   - Chu kissaki: mediano,
                                   - O kissaki: grande.
  • FUKUSA: Parte que corta en el área de la punta.
  • BOSHI: El Hamon del kissaki. Parte más dura de la punta. La curva que lleva al punto final.


Hoja:

  • TSUBA MOTO: Tercio del filo que esta más cerca del tsuba.
  • CHU O: Tercio medio del filo.
  • MONO UCHI: Tercio del filo que está más cerca de la punta. Área de corte
  • KATAHABA: Medida en la parte más gruesa de la hoja.
  • MUNE: Parte de atrás de la hoja.
                        TIPOS DE MUNE:
-         Mitsumune (3 superficies)
-         Marumune (redondeada)
-         Iorimune (2 superficies).

·        SHINIGI JI: Area del filo cerca del final desde shinogi a mune.
·        HI: Ranura en el shinigi ji.
·        SHINOGI: Línea del filo entre shinogi ji y jigame. Punto más alto en la parte más ancha del filo.
·        HIRAJI: Área del filo entre hamon y shinogi.
·        JIGANE: Se refiere al material de acero. Jigane superficie del acero - Shingane centro del acero. Esto tiene diferentes contenidos de carbono. Su definición está controlada por la técnica de los forjadores. Puede ser de diferentes formas, diseños...
·        HAMON HA: filo,
                                               - MON: diseño. La forma o estilo de yakiba.
                                                  El pulidor puede mejorarla en ocasiones.
                                               - HIRA: Cara del filo entre el shinogi y el Ha,
                                                  incluido hiraji y hamon.

·        YAKIBA: Parte endurecida de la hoja cerca del filo.
·        HABUCHI: Límite del Yakiba.
·        HA: Borde del filo.


La funda:

  • SAYA: Funda.
  • SHIRASAYA: lit. "funda blanca", Una funda de madera de un solo color, usada solo para mantener la hoja.
  • KOIGUCHI: Boca de la funda. Literalmente "Boca de la carpa". (pez)
  • KURIGATA: Tirador para atar el sageo
  • SHITODOME: Decoraciones en metal dentro del kurigata.
  • SAGEO: Cuerda desde el saya (kurigata) al katana himo.
  • KOJIRI: Decoración al final del saya, final del saya.


Accesorios del sable:

  • TSUBA: Mango.
  • KASHIRA: Accesorio al final del mango, final del mango.
  • TSUBA MAKI: Estilo, diseño o método de la envoltura del mango.
  • TSUBA ITO: El material usado para trenzar el mango. Cuero, seda...
  • SAME: Piel del vientre de un tipo de raya (pez), sin embargo la palabra Same Significa tiburón, no pez raya.
  • MENUKI: Elemento fijo decorativo del mango.
  • MEKUGI: Pasador.
  • MEKUGI ANA: Hueco para el pasador.
  • FUCHI GANE: Accesorio entre el mango y la guardia.
  • SEPPA: Espaciadores en ambas partes del tsuba.TSUBA: Protección del sable. Guardia.
  • HABAKI: Accesorios entre el tsuba y el filo, cuña para koiguchi.
  • KOGAI: Estilete.
  • KOGATANA: ko = pequeño = hoja. Pequeño cuchillo llevado en un hueco de la saya.
  • KODZUKA: ko = pequeño = mango. Mango del Kogatana.



ADVERTENCIA: Parte de este artículo constituye una traducción y adaptación del contenido de  las páginas que se relacionan a continuación. Todos los derechos reservados para sus autores. Más información en:
http://home.earthlink.net/~steinrl/nihonto.htm
(© Richard Stein, 1995, 1996, 1997, 1998, 1999, 2000, 2001, 2002)
http://www.kenwakai.org/www.meiboku.demon.co.uk/
(© Alan Quinn, 1996, 1997, 1998, 1999, 2000)














En la era de la informática y de las fuerzas de destrucción masiva, parece insólito escribir acerca de las virtudes de un arma como el sable japonés (Katana), que tuvo su auge en plena Edad Media, y cuya tradición tan sólo sigue viva gracias al interés que suscita en un reducido número de personas, rara especie de objetores a la forma de vida actual.
Cada vez que sostenemos en nuestras manos un arma de estas características, revivimos por un instante escenas de otros tiempos, momentos de angustia y dolor, de sacrificio y valor, pero sobre todo de profunda espiritualidad, que escribieron las páginas más hermosas de la historia de un país cuyos símbolos sagrados adquieren una triple materialización (San Shu No Shin Ri):

El espejo (Amaterasu No Kami), símbolo del Sol, dios de la vida y representación del Emperador.
La joya (Marishiten), que hace referencia a la riqueza moral del Japón y a la nobleza espiritual de sus habitantes.
Y el sable, como imagen de rectitud, lealtad y disciplina moral.


Es curioso observar cómo esta espiritualidad ha rodeado al sable desde su propia concepción: el Kaji (To-Sho) forjador de sables, se sometía a una dura disciplina de ayuno y aislamiento, con objeto de purificar todas sus acciones y lograr de esa manera una obra sin igual en la que quedarían impresas las cualidades de su propio carácter. Existía por tanto, una cierta transmisión o comunión espiritual entre el artesano y su creación.

De esta forma, como en una mágica alquimia, el forjador evocaba los elementos sagrados, manipulándolos con sabiduría y erigiéndose como puente de unión entre los designios divinos y la materialidad de las formas... Sólo él entre el dragón de los Cielos y el tigre de la Tierra (Ten Chi Jin).

Era así como en el Aire puro de la montaña, el Kaji mezclaba en proporciones secretas la Tierra ferrginosa (Tamahagane), sometiéndola luego al Fuego purificador capaz de liberar la esencia del mineral más noble, para sumergirlo finalmente en el Agua que conformaría una estructura renovada. De la nada, del Vacío original (Ku), había nacido la hoja del sable capaz de liberar al guerrero espiritual (Bushi)

Cuando un proceso escapa a la mera repetición sistemática y requiere de la intervención del espíritu de quien lo realiza, entra por mérito propio en la clasificación de Arte. Cómo definir sino algo que se regía por normas tan poéticas como: "Calentar el acero hasta lograr el color de la luna en el cielo de junio" o bien: "Enfriar la hoja en el agua a la temperatura de un riachuelo en febrero".

Cada artesano se convertía así en experto de su propio método de fabricación, dando lugar a obras irrepetibles, con características perfectamente identificables, asociadas para siempre a su firma (Mei), normalmente escondida bajo la empuñadura del sable (Tsuka).

Los diferentes tipos de forja variaban desde los más sencillos, en los que una capa de acero endurecido se soldaba lateralmente a otra lámina de hierro (Suheya), pasando por sistemas de calidad media en los que el metal más duro envolvía la lámina más blanda desde abajo (Kobuse) o desde el lomo superior (Wariha), hasta llegar a las hojas de mayor calidad, forjadas combinando hierro y acero en múltiples capas que suministraban sus particulares características de elasticidad y dureza.

Esta doble pletina blanda-dura para laminación, recibía el nombre de Kataha. Después, la combinación de esas láminas se doblaba una y otra vez a golpe de martillo, forjando así hojas que, en un espesor reducido, incluían miles de laminillas originales. Cuando la hoja final se pulía, dejaba a la vista su configuración en capas, lo que permitía su catalogación como si se tratara de los anillos de un tronco recién cortado. Estas huellas laminares (Hada) tienen y una denominación concreta según su forma: recta (Masame), madera (Itame), curvada (Ayasugi) o celular (Mokume).

Una vez laminadas, las mejores hojas requerían ser endurecidas en las zonas del filo y de la punta; esto se lograba introduciendo mayor contenida de carbono en el acero a través de un proceso de calentamiento en el lecho de un horno de carbón. Cuando el porcentaje de carbono era lo suficientemente elevado, la hoja estaba lista para el temple.

Un buen sable necesitaba distintos grados de elasticidad y dureza en las diferentes zonas de la hoja, para evitar la fragilidad asociada en las áreas de corte o bloqueo. El problema a resolver era cómo dosificar adecuadamente el proceso de templado (elevadas temperaturas y enfriamientos bruscos) de manera que la gran dureza resultante se distribuyera correctamente. La solución se adoptaba en forma de recubrimiento arcilloso (Sabidoro), con un espesor muy pequeño en el filo y progresivamente mayor hacia el dorso de la hoja (Mune), que controlara los efectos de la temperatura durante los sucesivos temples. La consecuencia evidente en la hoja, era una línea perfectamente definida (Hamon) que ponía de manifiesto los diferentes grados de cristalización del acero.

Una posterior operación de pulido/rectificado permitía eliminar rugosidades superficiales y corregir angulaciones del filo en zonas especialmente delicadas, como la punta (Kisaki).

La última operación podía incluir la ejecución de grabados ornamentales con motivos alegóricos, como la "recta espada de la sabiduría" (símbolo del Kami Fudo Myo-O) o el nombre en sánscrito de la divinidad protectora elegida.

En ocasiones, la firma del artesano se encontraba acompañada por la de los asesores que certificaban así las pruebas realizadas con la con la hoja recién fabricada (Tameshigiri y Suemonogiri) antes de ser entregados a su destinatario.

El sable quedaba dispuesto, montado en principio de manera sencilla en una empuñadura de madera natural, sin adornos, a juego con la funda (Shirasaya), evidenciando así el gran valor de la hoja frente a cualquier tipo de ornamento externo.

Posteriormente tomaría la forma definitiva incorporando una guarda (Tsuba) en fundición de gran calidad artística, la empuñadura (Tsuka) forrada con piel de tiburón y seda trenzada, y una funda (Saya) en madera lacada.

Entre los artesanos más famosos de las diferentes eras podemos destacar:

Amakuni (701 D.C.)
Yasutsuna (806 D.C.)
Munechika (987 D.C.)
Norimune (1206 D.C.)
Yoshimitsu (1264 D.C.)
Masamune (1288 D.C.)
Muramasa (1322 D.C.)
Kanemitsu (1329 D.C.)

Masamune fue, sin lugar a dudas, el más genial de todos ellos; Muramasa vendría en segundo lugar, aunque todas sus hojas fueron consideradas como portadoras de desgracias para los dueños.

La denominación de los diferentes tipos de sables variaba en función de su forma y longitud; un resumen simplificado incluiría:

- O Dachi (Jin Tachi): longitud entre 130-160 cm.; se portaba a la espalda y su manejo requería una buena dosis de fuerza.
- Tachi: precursora de la Katana y de similar longitud: se portaba con filo hacia abajo.
- Katana: original del siglo XIV. Utilizada frecuentemente en combinación con otros sables más cortos. Se llevaba en la cintura, con el filo hacia arriba. Longitud 100-120 cm.
- Wakizashi (Kodachi) (Soto): longitud entre 60-70 cm.; hoja curva para ser manejada con una sola mano. Se solía llevar en la cintura, bajo el Katana.
- Tanto (Tanken): con guarda, de hoja recta o ligeramente curvada (30-35 cm.)
- Aikuchi: longitud 25-30 cm. Sin guarda. Típico en ceremonial Seppuku.

Otra manera de diferenciar las hojas, esta vez en función de su perfil, incluye la nomenclatura siguiente:

- Koshizori: curvatura clásica, cuyo centro se localiza cerca de la empuñadura.
- Toriizori: el punto central de curvatura coincide con el centro de la hoja Sakizori: el centro aquí se desplaza hacia la punta.
- Uchizori: curvatura muy poco pronunciada (ej: Tanto).
- Muzori: hoja de un solo filo, totalmente recta; típica de Ninja- To.


La cultura que se desarrolló alrededor del sable, alcanzó no sólo los aspectos meramente técnicos, sino los también espirituales, creando así modos de vida diferentes y propiciando la búsqueda del ser interior a través de la renuncia a uno mismo (Musha Shugyo).

Es así como detrás de los dos aspectos básicos del manejo de la Katana:

- Iai (sistema de desenfundado y corte instantáneo, anticipándose a la iniciativa del oponente), y
- Ken Jutsu (esgrima básica del sable; movimientos de ataque y bloqueo encaminados a contrarrestar la acción del adversario),
se encuentra todo un respaldo esotérico, cuya riqueza sobrepasa con diferencia los aspectos meramente mecánicos antes indicados.

Es la doble faceta presente, como en tantas otras ocasiones, en diferentes aspectos en la vida japonesa:

Mientras el lado Omote hace referencia a todo lo "visible" en el arte del sable, sus técnicas y movimientos, el lado Ura hace mención a la espiritualidad que ilumina en caminos (Do) del guerrero.

La asimilación del sable como ente completo (nuestro propio ser) permite identificar en él los dos aspectos básicos: material y espiritual, cuerpo y alma, funda y hoja. Del mismo modo, fue la tradición la que convirtió en forjadores de almas (que no de armas) a los que fueron artesanos del sable con demostradas cualidades morales.

Cuando practicamos los movimientos básicos con Katana debemos ser capaces de "ver a través de ellos". En el NUki Kuri Kata (forma de desenfundar) es necesario experimentar el sentimiento profundo que acompaña al contínuo ir y venir de nuestro sable.

Por ello se dice que en el hecho de extraer la Katana de la saya, hay algo más que un mero gesto defensivo... al descubrir la hoja destapamos también nuestra intimidad más profunda (kokoro). Es un acto de sinceridad completa, de búsqueda hacia el interior, de reconocimiento total del Ser que vive en nosotros mismos.

Al desenfundar su sable, el practicante coloca ante sí todos aquellos aspectos negativos que oscurecen su propio Yo, y en ese primer corte al vacío (Nuki Tsuke) trata de abatirlos, de purificarlos con la intención enfocada en un solo objetivo...Ha logrado así identificar a su verdadero Adversario y luchará contra él cada día, en cada movimiento, una y otra vez, hasta que ese combate interior, como de la alquimia de una forja, renazca el Ser Universal que coexiste en nosotros desde el principio de los tiempos.

Así poco a poco, vamos entrando en el sentimiento oculto de cada movimiento, logrando de esta manera un paralelismo ideal en el desarrollo de los dos aspectos básicos de nuestra naturaleza: el "Yo" (lectura japonesa de "Yang", principio activo del Taoísmo chino) más expresivo de nuestro cuerpo físico, unido al "In" (lectura japonesa de "Yin", principio pasivo del taoísmo) potenciador de nuestras cualidades espirituales.

En cada gesto, como en la propia vida, asumimos la grave responsabilidad en las consecuencias de nuestros actos.

En la realidad del Furi Kabute, por ejemplo, queda patente el dramatismo de una decisión que implica continuar hasta el movimiento final (Kiri Tsuke); elevamos el arma hacia el cielo, a la par que el espíritu, a través de nuestra mirada, sigue fijo en el suelo, en un intento de aunar las fuerzas celestes (Yo) con las fuerzas terrestres (In), pero conservando la entera capacidad decisoria del momento (Ten Chi Jin: "El hombre entre el cielo y la tierra").

Pero es quizá el espíritu de desapego Mushin (Mushotoku) lo que adquiere mayor presencia en todo momento. Es como si el propio sable intentara cortar todos esos hermosos lazos que nos unen a lo terrenal y que se convierten también en pesado lastre dentro de nuestro camino de ascensión hacia lo Eterno. Son tan fuertes que parece como si el movimiento enérgico de nuestros brazos y el filo de nuestro sable fueran incapaces de asestar ese "Kiri" definitivo... Es tan difícil encontrar la "vía del medio", que cada día iniciamos de nuevo el combate y soñamos salir vencedores de una batalla en la que al despertar nos veremos obligados, como tantas y tantas veces, a recoger los despojos de nuestra sinceridad.

Este es nuestro duelo cotidiano, en el que el feroz adversario se viste con nuestros propios ropajes, y se mira en el espejo de nuestro corazón. Así morimos y renacemos una y otra vez, tratando de ver en cada amanecer la Luz que no se apaga...

Documental sobre LA KATANA JAPONESA: National Geographic
Formato: AVI
Tamaño: 732 MB
Duración: 47:16
Idioma: Español [España]

Documental DETRAS DE LA ESPADA: National Geographic
Formato: AVI
Tamaño: 381 MB
Duración: 46:55
Idioma: Español [España]








Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...